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Que grandes discos no están entregando algunas divas del pop en este año que casi se nos va. Si hace unos meses os acercaba el soberbio "Night of Hunters" que Tori Amos presentó este 2011 para el sello Deutsche Grammophon o el que junto a Brad Mehldau nos volvió a traer de actualidad a Anne Sofie Von Otter, la ya cincuentenaria Kate Bush no se les ha quedado a la zaga con este "50 words for snow", un disco de lo más valiente y ecléctico que nos presenta a una compositora en estado de gracia, seis años después de su aclamado "Aerial" y dieciocho desde su último disco con el que parecía acabar un ciclo compositivo, "The red shoes" (1993). Así que, para los que lo creían, Kate no está ni mucho menos muerta artísticamente. Además de este gran "50 words for snow" ha publicado también este mismo año "The director's cut", una reinterpretación de temas propios, pertenecientes al periodo 1989-1993, integrados en sus discos "The sensual world" y "The red shoes" y que Kate ha creído oportuno rehacer y publicar bajo su propio sello Fish People.

Con canciones que en muchos casos, en este "50 words for snow", superan los diez minutos será difícil escuchar a Kate en la radio convencional así que aquí os acerco algunos extractos de este tremendo trabajo. Os aconsejo su escucha aunque a algunos os(nos) pueda echar para atrás la trayectoria musical de Kate o de algunos de los artistas invitados en este disco como por ejemplo Elton John. Pero en especial el dueto con este último, "Snowed in at wheeler street", es uno de los momentos álgidos del disco, así como el triduo inicial del disco, más de treinta minutos de música en tres temas, con "Snowflake", "Lake Tahoe" y "Misty" es un comienzo de lo más esperanzador para un nuevo disco de Kate Bush. Así como el final, "Among angels", con una inspirada Kate al piano y a la voz.

Os dejo con tres muestras de este "50 words for snow"; los temas "Wild man", "Snowflake" y "Snowed in at wheeler street". No haced demasiado caso a las imágenes de éstos videos…

Un saludo y feliz escucha.





Kate Bush – “Snowed in at wheeler street”.



Kate Bush – “Snowflake”.


Alterno muy mucho el escuchar música actual con discos y artistas del pasado. Esta semana he caído en la tentación de escuchar en varias ocasiones el disco de debut de Salad, banda que pasó de puntillas por la escena que en la primera mitad de los años '90 los medios denominaron Brit-pop y que seguían la estela de bandas con chica al frente en plan Elastica, Echobelly, Sleeper o por momentos incluso Veruca Salt ("Muscleman"). Pero el destino y los oídos no estuvieron de parte de este cuarteto. La historia de presentadora famosa de la MTV – Marijine van der Vlugt – metida en las lides de front-girl de banda no causo el efecto esperado. Pero al menos sí que consiguieron meter un par de singles en las listas del Reino Unido, justamente las dos canciones que abren el disco "Drink me", una de ellas compuesta por su guitarrista Paul Kennedy ("Motorbike to heaven") y "Drink the elixir" compuesta por Rob Wakeman, batería de la banda. El resto del minutaje, producido por Mark Freegard, se convierte en una enorme cara B de un single de 14 temas, que pasan sin pena ni gloria, aunque se podría destacar "Warmth of the hearth" o "Nothing happens". Todo ello, para más inri, empaquetado con bastante mal gusto.

Después llegaría el trabajo "Ice cream" (1997) pero para entonces Salad ya había pasado a formar parte de los archivos históricos de Island Records. Poco más se puede decir de ellos; bueno sí, que en ese mismo año formaron parte del proyecto-disco-recopilatorio-ayuda-ONG-War-Child de la recopilación "Help Album" en el que Marijine van der Vlugt interpretaba el tema "Dream a little dream of me" de la mano de Terry Hall de The Specials junto a otros artistas que cedían sus temas por esta justa causa como Oasis, The Boo Radleys, Portishead, Manic Street Preachers, Radiohead, The Stone Roses….

Os dejo con los pegajosos estribillos de "Drink the elixir" y "Motorbike to heaven". Si Suede hubiese cogido por aquel entonces el tema "Machine of menace" quizás hubiese cambiado el rumbo de esta banda casi one-hit-wonder.

Un saludo y feliz escucha.



Salad – “Drink the elixir”.



Salad – “Motorbike to heaven”.




Si esta danesa pudiera imaginar lo que su música ha hecho, creo que se tiraría al peyote como mínimo.
El caso es que la descubrí escuchando a los británicos ZERO 7, que tanto me gustan. Para ser más concreta el tema "Home" que me ha devuelto la inquietud por descubrir.
Mi pretensión en este post es agradecer a esta mujer por haberme dado ese "click" que me faltaba. Por supuesto será la voz prodigiosa, con una fuerza y una firmeza que te hacen parar para hacer frente a las cosas y decidir que camino tomar y lo más importante que no hay que dejar nunca nada en el tintero por que tarde o temprano pasa factura.
Tina tubo claro desde niña, como suele pasar, que su mundo era la música y tras una extensa preparación emigró de Dinamarca para abrirse camino al resto de Europa y lo que venga,
Con siete discos y 5 EP's tenemos más que un botón para coger de muestra de la veteranía de esta treintaycuatroañera.

Os dejo unos cuantos botones para que los disfrutéi
Tina Dickow - " Hounted"



Tina Dickow - " Break of the day"



Tina Dickow - "Warm Sand"


Que te regalen un viaje siempre es agradable. Que ese viaje sea a Toledo lo hace irrepetible. Es una ciudad a la que he ido docenas de veces y nunca me canso. Siempre le encuentro una belleza distinta. Dudo que muchas ciudades en el mundo tengan el patrimonio y la riqueza de Toledo.
Si ese regalo me lo hace mi mujer, con motivo de nuestro aniversario, lo hace especial y emocionante. Si además lo hace coincidir con un concierto de Fanfarlo... no tengo palabras...

Porque el viernes 18 actuaron en Toledo. Y allí estuvimos. En un lugar espectacular, sede del Círculo de Arte, una asociación cultural sin ánimo de lucro que organiza actividades culturales y artísticas, conciertos, y todo tipo de eventos relacionados con el arte y la cultura. El sitio es fantástico, lleno de esa belleza multicultural que tienen muchos rincones de Toledo. Se trata de la antigua iglesia de San Vicente, un edificio de planta mudéjar que aún mantiene sus capillas góticas. Un escenario espectacular para cualquier acontecimiento.

En ese escenario y en el marco del Heineken Music Selector, Hola a todo el mundo primero y Fanfarlo después actuaron para el público Toledano... y los que fuimos de otras partes a verlos...

No hablaré de Hola a todo el mundo. No me gustaron en exceso, pero el público coreó sus canciones, hizo palmas en su hit y siguió el concierto con entusiasmo. Yo esperaba a Fanfarlo con tantas ganas que -quizá- no me quedaba satisfecho con nada más.

Y cuando salieron todo cambió. Comenzaron con "Replicate" y continuaron con "I'm a Pilot". Y fue espectacular. Presentaron temas de su próximo disco, y las canciones de "Reservoir" las interpretaron con arreglos ligeramente cambiados, tan llenos de calidad como los originales.
Con respecto a lo que nos dejaron escuchar de su nuevo disco parece que va a tener más arreglos de viento y un toque más electrónico, pero esto es pronto para decirlo con una sola escucha en directo. Interpretaron sus temas con intensidad, con pasión, con elegancia. No sólo es estar correcto, es aportar algo nuevo al público, contagiarle de cada uno de los temas y más con la complicación de ofrecer canciones de adelanto a un trabajo que nadie conocía. La mayoría de los que estábamos allí escuchábamos aquellos temas por primera vez y sin embargo no costó nada dejarse llevar por esas canciones y hacerlas propias.

En definitiva, una actuación magnífica de un grupo llamado a ser grande sin necesidad de marketing o publicidad, con el éxito del boca a boca, de la humildad de las cosas bien hechas, llenas de calidad.

Así que sólo puedo dar las gracias a mi mujer por tan excelente regalo, (además de comprarme la edición especial de "Reservoir" que vendían allí mismo) y deciros que eché de menos a algunos amigos a los que os hubiera encantado... convencido...

Esta entrada, logicamente, va dedicada a María Dolores, cada vez más extraordinaria y especial... (y más guapa)

Como no he encontrado vídeos de la actuación en Toledo, os subo los de su actuación en Madrid, en la sala Kapital, tres días antes, en el mismo Heineken Music Selector, para que os hagais una idea...











Que lo disfruteis...


Man Made es el nombre bajo el que se esconde Nile Marr, un chaval de diecinueve añitos y que por el apellido seguro que muchos habéis deducido que es hijo del gran Johnny Marr. Al igual que su padre es un fanático de las seis cuerdas desde la niñez y ha decidido heredar el falso apellido de su padre, Maher en realidad, aunque es un detalle que se esconda detrás del nombre artístico Man Made, quizás para que la gente no tenga demasiados prejuicios sobre su música pero al mismo tiempo ayudando al despegue de su prematura carrera musical. Y es que gracias a papá Johnny el bueno de Nile ha podido codearse sobre el escenario con artistas de la talla de Crowded House, Broken Social Scene, Buffalo Tom, Bright Eyes o el mismísimo Ronnie Wood de los Rolling Stones. Por apoyos no serán…

Pasando al terreno estrictamente musical, el EP de Man Made es algo flojo. Quizás se deja entrever la inexperiencia y la falta de brío musical de Nile Marr, pero también es lógico pensar que esta presentación, compuesta por cuatro canciones, parece más un experimento para poder comprobar sus propias capacidades interpretativas. Creo que todavía le falta un largo camino por recorrer aunque tendremos que dejar las comparaciones con su progenitor ya que lo llevaría crudo el chaval. Aunque por otra parte, es bastante habitual escuchar discos y canciones bastante peores.

Os dejo con los cuatro temas que conforman esta presentación de Nile Marr: "Happiness (we're all invited)", "Don't thank god", "Do your worst" y "Slowdance". Para más información sobre conciertos, temas, vídeos y demás podéis pinchar aquí.

Un saludo y feliz escucha.








¡ Noticia rápida ! Mañana sábado, a las 19:00 horas, tendrá lugar la reproducción en los cines Yelmo de Alicante la ópera teatral "Satyagraha" de Philip Glass, desde el Metropolitan de Nueva York, inspirada en el movimiento de insurrección pacífica – tan en boga en estos días – ideado por Gandhi y de su influencia en dicho movimiento en Sudáfrica. Esta ópera compuesta por Glass en 1979, más un concepto músico-teatral que una biografía, es un faraónico proyecto, culmen de su peculiar minimalismo, con un Richard Croft (Gandhi) espectacular.

"Los primeros hindúes llegaron a Sudáfrica en 1860. La mayoría inmigró para trabajar en las haciendas holandesas e inglesas como sirvientes, otros se tornaron mercaderes y comerciantes. Sus derechos estaban limitados en varios estados sudafricanos, y mientras más crecía su comunidad, más leyes eran instituidas contra ellos. Por ejemplo, los hindúes libres en la colonia inglesa de Natal necesitaban obtener un permiso gubernamental para casarse, un pase especial para viajar, y pagar una alta carga tributaria para continuar en el país. Cuando viajó para Sudáfrica en 1893, Gandhi era un abogado joven y común, sin ninguna experiencia política. Había ido para defender el caso de un cliente hindú. Poco después de su llegada, Gandhi descubrió lo que significaba ser hindú en Sudáfrica. En un largo viaje en tren, fue expulsado de un vagón de primera clase reservado para blancos, y fue inmediatamente expelido del tren por protestar. Pasó aquella noche en la fría sala de espera de una estación de tren. Debió tomar una decisión: regresar a la India o quedarse allí y defender su caso. Decidió quedarse. En una entrevista con el Dr. John R. Mott, en 1939, Gandhi rememoró: "Aquel día comenzó mi activismo de no-agresión."

Os dejo un par de escenas de dicha opera. Colosal. Yo no me lo perdería…

Un saludo y feliz escucha.







Hoy, como hago todos los 17 de noviembre desde muchos años, he realizado mi ritual otoñal. He escuchado al completo el disco "Grace", esta vez en su versión extendida de dos discos, para celebrar que hoy, si las cosas no se hubieran torcido, Jeff cumpliría 45 años. Y es que, aquel artista triste, prematura y desconcertantemente desaparecido compartía conmigo algunas cosas y no es el arte por fabricar fabulosas canciones. En concreto compartíamos nuestro día de nacimiento así como la pasión por un cuarteto genial de Manchester que también tuvo una sucinta carrera y que seguro que todos habéis descubierto ya. Así lo demostró versionando temas como "I know it's over" o "The boy with the thorn in his side", siempre con su exclusiva forma de entender la música, por su puesto.

El debut de Jeff Buckley en una de las cartas de presentación más grandes que nos haya dejado un artista y se convirtió en aquella vieja historia de "lo que pudo ser y no llegó a consumarse". Con sólo este disco en el mercado, "Grace" (1994), y con todo el legado artístico de su padre Tim a sus espaldas, Jeff dejó huérfanos a toda una generación que encontraba en su música la satisfacción de ver como otras personas sufren internamente y convierten esos sentimientos en maravillosas obras de arte. Un 29 de mayo de 1997, bajo circunstancias que todavía hoy se desconocen, el cuerpo de Jeff aparecía ahogado y completamente desnudo en el río Wolf de Memphis, para transfigurarse en la imagen del inmortal artista de los eternos treinta años que hoy todos conocemos. A medias se quedaba la grabación de lo que iba a ser su segundo y categórico trabajo "My sweetheart the drunk".

Y algo no menos importante, fue uno de los primeros artistas del rock que dio a conocer a toda una generación a Leonard Cohen - descontando a algunos más maduros que homenajearon al gran maestro en el disco de 1991 "I'm your fan" - con la fabulosa revisión de su célebre "Hallelujah" que estaba incluida en este trabajo y que ha pasado a la posteridad como una de las mejores revisiones que se hayan hecho del canadiense. Pero nos podemos hacer una idea de lo que hubiese sido su inmediata carrera posterior a su fallecimiento gracias al gran material que poco a poco Columbia ha ido desgranando a lo largo de los años. El disco segundo de esta versión extendida nos ofrece un tremendo abanico de temas descartados para "Grace" que ya quisiesen otros para sus discos de puesta de largo (el maravilloso "Forget her" simplemente te rompe el corazón, "Mama, you been on my mind", el gospeliano "Lost highway", "The other woman", "I want someone badly"…) así como el material hasta entonces grabado para el disco "My sweetheart the drunk" o la cantidad de tomas en directo que se ha ido publicando. Sin duda una gran carrera truncada, al igual que la de su padre, por cuestiones nada claras.

Os dejo algunas de las canciones de este gran artista y su trabajo "Grace" en Spotify para que los escuchéis enterito y celebréis el 45 aniversario del nacimiento de este artista tristemente desaparecido.

Un saludo y feliz escucha.



Jeff Buckley – “Grace”.



Jeff Buckley - “The Last Goodbye”.



Jeff Buckley – “Lover, you should’ve come over”.



Jeff Buckley – “Forget her”.